26 de febreiro de 2021

En 4º da ESO averiguamos o grupo sanguíneo

É de todos coñecido o sistema AB0 de grupos sanguíneos: podemos ser A, B, AB ou 0. Isto débese a   certas proteínas (antíxenos) que poden ter os glóbulos vermellos. Así, os do grupo A teñen antíxeno A; os do B, antíxeno B; os do AB, A e B; e os do grupo 0, ningún. Ademais, no plasma pode haber outras proteínas (anticorpos) que atacan a certos antíxenos e producen aglutinación dos glóbulos vermellos. Por exemplo, o sangue A ten anticorpos anti-B, polo que "ataca" ao sangue do grupo B. Aparte, tamén hai outras proteínas (o factor Rh) que podemos ter ou non (Rh+ e Rh-, respectivamente).

Na aula averiguamos os grupos pinchándonos nun dedo (previamente desinfectado con alcol) e botando 4 gotiñas de sangue nun acetato. Nunha engadimos reactivo anti-A, noutra anti-B, noutra anti-A e anti-B e, na última, anti D (anti-Rh). Segundo se producise ou non aglutinación en cada gotiña, puidemos deducir de que grupo se trataba. Curiosamente, os tres casos (profesor e dous alumnos) deron A+.

Velaquí unhas fotos:






BX4- Leis de Mendel

Para saber máis sobre as Leis de Mendel clica AQUÍ.

4 de febreiro de 2021

8 de decembro de 2020

Táboa Periódica en 3D

Gústache a Química, digo a Chemistry? Podes ver a Táboa Periódica en 3D neste enlace, coas propiedades de cada elemento (in english, of course).

16 de novembro de 2020

FQ4- Que factores aceleran unha reacción química?

 

Combustión de fariña a cámara lenta (imaxe de Ana C.).  A pulverización do reactivo favorece a reacción.

(Non se debe facer sen a supervisión dun adulto)

14 de novembro de 2020

BX3º-Esencia de amorodo

A linguaxe da vida é universal e os constituíntes básicos son os mesmos nun amorodo e en nós mesmos. Así que en 3º de ESO extraemos o ADN duns amorodos, un longo fío enroscado formado por moléculas (bases) unidas en parellas: timina-adenina, citosina-guanina; e así todo, repetíndose millóns de veces. Como teñen moito ADN similar (xa que levan oito copias en lugar das dúas dos humanos), sóense usar para estas cousas.

O primeiro é ter amorodos (quen preguntaba de que valía o que estudiabamos para ir, por exemplo, á froitaría?), desengraxante, alcol e sal.Botamos un pouco de desengraxante en auga e engadimos sal. 

O desengraxante disolve as membranas da célula e do núcleo, que son de lípidos (de graxa, para entendernos), e libera o ADN. O sal sepárao das proteínas ao redor das que vai enrolado.  Engadimos a mestura ao puré de amorodos que fixemos antes con forza bruta e coámolo con papel de filtro. A esta mestura resultante botámoslle un pouco de alcol frío, para reter o ADN sen que se disolva. E o que sae de aí son uns fíos pequenos e brancos de ácido desoxirribonucleico, o xerme da vida. 







25 de outubro de 2020

4º ESO - Lecturas para rumiar

El dragón en el garaje

"En mi garaje vive un dragón que escupe fuego por la boca."
Supongamos (sigo el método de terapia de grupo del psicólogo Richard Franklin) que yo le hago a usted una aseveración como ésa. A lo mejor le gustaría comprobarlo, verlo usted mismo. A lo largo de los siglos ha habido innumerables historias de dragones, pero ninguna prueba real. ¡Qué oportunidad!
- Enséñemelo - me dice usted.
Yo le llevo a mi garaje. Usted mira y ve una escalera, latas de pintura vacías y un triciclo viejo, pero el dragón no está.
- ¿Dónde está el dragón? - me pregunta.
- Oh, está aquí - contesto yo moviendo la mano vagamente -. Me olvidé de decir que es un dragón invisible.
Me propone que cubra de harina el suelo del garaje para que queden marcadas las huellas del dragón.
- Buena idea - replico -, pero este dragón flota en el aire.
Entonces propone usar un sensor infrarrojo para detectar el fuego invisible.
- Buena idea, pero el fuego invisible tampoco da calor.
Se puede pintar con spray el dragón para hacerlo visible.
- Buena idea, sólo que es un dragón incorpóreo y la pintura no se le pegaría.
Y así sucesivamente. Yo contrarresto cualquier prueba física que usted me propone con una explicación especial de por qué no funcionará.
Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe un fuego que no quema y un dragón inexistente? Si no hay manera de refutar mi opinión, si no hay ningún experimento válido contra ella, ¿qué significa decir que mi dragón existe? Su incapacidad de invalidar mi hipótesis no equivale en absoluta a demostrar que es cierta.
Las afirmaciones que no pueden probarse, las aseveraciones inmunes a la refutación son verdaderamente inútiles, por mucho valor que puedan tener para inspirarnos o excitar nuestro sentido de maravilla. Lo que yo he pedido que haga es acabar aceptando, en ausencia de pruebas, lo que yo digo.
Lo único que ha aprendido usted de mi insistencia en que hay un dragón en mi garaje es que estoy mal de la cabeza. Se preguntará, si no se puede aplicar ninguna prueba física, qué fue lo que me convenció. La posibilidad de que fuera un sueño o alucinación entraría ciertamente en su pensamiento. Pero entonces ¿por qué hablo tan en serio? A lo mejor necesito ayuda. Como mínimo, puede ser que haya infravalorado la falibilidad humana.
Imaginemos que, a pesar de que ninguna de las pruebas ha tenido éxito, usted desea mostrarse escrupulosamente abierto. En consecuencia, no rechaza de inmediato la idea de que haya un dragón que escupe fuego por la boca en mi garaje. Simplemente, la deja en suspenso. La prueba actual está francamente en contra pero, si surge algún nuevo dato, está dispuesto a examinarlo a ver si le convence. Seguramente es poco razonable por mi parte ofenderme porque no me cree; o criticarle por ser un pesado poco imaginativo… simplemente porque usted pronunció el veredicto escocés de “no demostrado”.
Imaginemos que las cosas hubiesen sido de otro modo. El dragón es invisible, de acuerdo, pero aparecen huellas en la harina cuando usted mira. Su detector de infrarrojos registra algo. La pintura de spray revela una cresta dentada en el aire delante de usted. Por muy escéptico que se pueda ser en cuanto a la existencia de dragones - por no hablar de seres invisibles - ahora debe reconocer que aquí hay algo y que, en principio, es coherente con la idea de un dragón invisible que escupe fuego por la boca.

                                           Carl Sagan - "El mundo y sus demonios" (1995)